sábado, 23 de agosto de 2014

Siempre Yo

En parte, muchos de los problemas de la gente, son principalmente por su propia irresponsabilidad para ser responsables de sus actos. El daño que uno tiene y conlleva día a día no es mas que lo que uno se hizo y se ha hecho a lo largo de toda su existencia.
En muchos casos, no me atrevo a decir que haberme alejado fue implícitamente por mi culpa y mis pensamientos aberrantes. Pero uno nunca quiere ser el culpable. 
Siempre tiene que ser el otro.

Siempre vos.
Siempre fuiste vos quien no dio suficiente.
Siempre fuiste vos quien no amaba lo necesario.
Siempre vos el que no ponía todo el énfasis que decía tener acerca del amor que teníamos el uno por el otro.
Siempre vos quien arruinaba la felicidad. El que decía cosas por demás. El que no decía cosas lindas.
El que no aportaba lo que se pedía para que todo fluyera de manera correcta.
Siempre vos el que se olvidaba de mi.
Siempre fui yo la segunda en tu vida.
Siempre fui yo la que no contaba en tu futuro ideal.
Siempre yo la lloraba para que cambies.

Siempre yo fui la que no te dio lo suficiente, ni amo lo necesario. La que dejaba las cursilerías para mas tarde porque seguro eran producto de un ataque de culpa tuya (inculcada por mi, claro). Siempre la que arruinaba los momentos trayendo el pasado al presente. La que se desubicaba con comentarios inoportunos. La que te manipulaba con mentiras.
La que no aportaba flexibilidad, ni libertad.
La egoísta que solo pedía y pedía.
La que pretendía ser todo y la numero uno, conociendo que mis actos me dejan en el ultimo puesto.
La que en tu futuro era la ideal, madre de tus hijos. 
La que no cambio.


Lamento tanto ser yo en este momento.
Lamento tanto, lloro tanto por no haber mirado hacia el costado.
Me odio por no haberte visto antes. Lo valioso que sos.
¿Porqué no pude ver la dimensión de tu amor?
¿Porque algo me cegó tanto?
No quería ver que las cosas son reales a veces.
No quiero ver que las cosas buenas me pueden pasar a veces.
Siento una y mil veces mas ahora, que nada bueno merezco.
Me siento tan decepcionada de que nunca merezco nada y cuando algo bueno sucede... para mi no sucede.


Hay que aprender a diferenciar todo esto.
Las cosas buenas pasan. La vida es hermosa.
La vida es bella.
Pero mi vida no.
Y cuesta mucho adaptarse a que las cosas malas están predestinadas a ciertas personas. Pero estas personas a veces tienen pequeños puntos de felicidad en su tiempo de vida. Y si nadie te las hace ver, puede llegar a ser muy difícil que las veas cada vez que ocurren. 

Ojala puedas perdonar mi ceguera. Y que prevalezcan los buenos momentos vividos. Lo mucho que te amo.

Aunque amarte no es suficiente si se es un idiota para hacerte feliz.

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