martes, 12 de abril de 2011

A no fingir más.

Son días en los que me camuflo, y quiero estar sola, con mi pensamiento. Sola.
Pensar en el amor de mi vida, pero a la vez no tenerlo. Contra crear en ambiente que me rodea. Indagar los buenos resultados que se puedan llegar a presentar.
Hacer la contra.
De momentos a otros me aparto del mundo y me cubro con cierta vestimenta poco llamativa. Acorde a mi situación.
En estos desquiciados días, mi nivel anoréxico sube, mi inducción al vomito se presenta, mi ego baja, mi dolor de cabeza es inquietante, mi cara se asemeja a un alfiletero, y mi pequeño mundo, pero mío al fin, se convierte en no mas que una porción irrelevante del mundo externo, ese que está afuera, más allá de tus ojos.
Se pasa por estados absolutos de intentos suicidas internos, claro. Más allá de lo habitual.
La culpa es un requisito importantísimo para ser poca cosa, pero a su vez sobresalir drásticamente. ¿Mencioné que mi cara es un alfiletero?
Ya pasando por esto, volvemos al mismo tema desde el origen de las entradas.
Muchas cosas se dijeron pero no esa condición de encapotarse y no dirigirle la palabra por 4, quizás 5 días. Todo dependiendo del grado de fusión de mis neuronas.
Partiendo de esto, encuentro insoportable hacerme pasar por algo, que jamás seré y en estos días, particularmente no me caben las estupideces,y las mentiras incondicionales.
No.
Si un punto frágil se puede hallar en mi, es la poca capacitación que tengo de afrontar una mentira, y suponer ser una estúpida y creer. Obviamente...
En consecuencia, la culpa de no hablarle ni mirarlo por ser que no haya motivos aparentes, o simplemente existe el hecho de que en este, o estos momentos no puedo creer sus mentiras con la misma facilidad que logro los días restantes, es bastante alarmante para cualquiera de mis conocidos, y una actitud en exceso injusta de este lado.
No es que me gusta "creerle" y pretender que nada ocurre al fin. Pero tengo mis días en los que amo creerlo y, después, aparecen por defecto, estos días miserables que tanto amo y amaba y amaré porque son la única verdad... Días que debo asegurarme que deben ser así por siempre. Días en los que comprendo que no voy a ser amada, nunca por nadie.
Y acá es donde vuelvo a la fuente de las entradas.
Mi incesante maldición, sacrificio, dolor insobornable y poco manipulable.

Podría quedarme callada por el resto de mis días, y que gritaría cuando esa situación de abandono, ya prevista, se presente. Pero aun así callada, tranquila.
Yo tengo bajo control las expectativas, y las decisiones futuras. Ya las conozco por propia perspectiva, por haberlo vivido y sobrepasado y haber sido tan sobrevalorados que me marcó como lápiz al papel.
Cuyo valor es cierto, concreto y tangible. Muy poco amoroso.
Y aunque lastime con esa gravedad, estoy dispuesta y más preparada para confrontarlo con ese valor inmenso. Ya no me importa quedar sola, o no. Pasará, como todo tiene que pasar dos y más veces en la vida. En mi vida. No interesa...
Respectivamente a lo dicho, aunque sea yo la injusta, la mujer poco ética, sus pelos no se mueven.
Sea o no la señora con conocimientos, solo salen silencios de su boca y no oigo ni una lágrima.
No es que las busque pero...
Y enterarme de lloriqueos absurdos, que luego caen en el pozo de la princesa y el sapo, o en brazos amorosos, o en coincidencias psíquicas, o afinidad con otra, es otra cruel mentira que me tienen de duelo a mí, y no a él.
Yo lloro porque no me ama, el porque no le hablo porque no me ama. Y lo sabe. Sabe que no lo hace, aunque intenta, no sé con que intención, demostrármelo (que jamás lo ha intentado) y proponerse darme huelga para conformarme, convencerme, y anteriormente confesarse, es no más que perdida del tiempo.
Yo lo amo, muchísimo. ¿Pero qué sentido tiene amar y no poder volcarlo a la realidad, si se teme a que el prójimo (ojala lo fuera) se enfurezca, se incomode, se irrite por que, claro, el no lo siente y no tiene la necesidad, le parece estúpido, desubicado, o poco necesario? Eh?
Ya Dios sabrá como me sentiré, si apagada, o como ahora cuando mencione: "Soltame..."

sábado, 9 de abril de 2011

Belleza

Vulgarmente la belleza se define como la característica de una cosa que a través de una experiencia sensorial (percepción) procura una sensación de placer o un sentimiento de satisfacción. En este sentido, la belleza proviene de manifestaciones tales como la forma, el aspecto visual, el movimiento y el sonido, aunque también se la asocia, en menor medida, a los sabores y los olores. En esta línea y haciendo hincapié en el aspecto visual, Tomás de Aquino define lo bello como aquello que agrada a la vista (quae visa placet).

sábado, 2 de abril de 2011

Snuff

Entierra todos tus secretos en mi piel
Marchate lejos con inocencia, y déjeme con mis pecados
El aire que me rodea se siente como una jaula
Y el amor es solo un camuflaje que al final se asemeja a rabia otra vez…

Entonces si me amas, déjeme ir. Y vete lejos antes de que me entere.
Mi corazón está muy cansado para preocuparse. No puedo destruir lo que
no esta ahí.
Entregame a mi Destino - Si estoy solo no puedo odiar.
No merezco tenerte…

Mi sonrisa fue robada hace tiempo, espero no saber nunca si es posible que cambie.


Todavía presiono tus cartas en mis labios
Y las acaricio en las partes con sabor a cada beso
No puedo encarar la vida sin tu luz,
Pero todo eso fue rasgado aparte… cuando tu rechazaste luchar.

Entonces no desperdicies tu aliento, No te escucharé. Pienso que
la hice muy clara.
Tu no pudiste odiar lo suficiente para amar. ¿Se supone que fue
bastante?
Solo deseo que no fueras mi amiga. Entonces podría lastimarte al final.
Nunca he dicho que fuera un santo…
Hace tiempo me desterré, dejarte ir aniquiló toda esperanza.

Entonces destrozate tu misma contra mis piedras.
Y escupe tu pena en mi alma
Tu nunca necesitaste algo de ayuda
Tu me vendiste para salvarte tu misma
Y no escucharé si te sientes avergonzada
Tu huiste lejos, son todas iguales.
Los ángeles mienten para mantener control…

Mi amor fue castigado hace mucho tiempo
Si todavía te importa,No me lo dejes saber
Si todavía te importa,No me lo dejes saber ...

Please, Leave me

No me trago más tus cuentos. No creo más en tus palabras. No escucharé más tus mentiras. No quiero compartirme contigo, ni que me des parte de ti. Estoy cansada de estar así, con la incertidumbre.
NO ME AMAS y debería comprenderlo, aceptarlo y seguir adelante de alguna manera. Aunque cada día la tarea se facilita; cada día entiendo más tus pocas ganas de estar conmigo, las pocas ganas que siempre has tenido.
No pretendo que lo hagas, pretendo que de una vez por todas me digas que no lo haces y enfrentes el terrible error que cometiste creyendo que me amaste todo el tiempo que tuvimos juntos, y el que no estuvimos.
Quisiera pedirte que no me llames, que no me busques, que no me pienses. Si te olvidas de mi, es porque jamás resulté lo suficientemente importante. Porque yo, lejos tuyo, te pienso, te extraño y te amo, cada día más.
Me hace sentir pésimo entender que malgastas tu tiempo, y tu saliba intentando conformarme y no alejarte, mientras que todo lo que quieres, que estoy segura que quieres, es irte. Y te doy la oportunidad.
Nunca te reclamé, nunca agonicé frente a ti. Y me dispongo a dejarte ir sin problemas con tal de abandonar esa inmensa estupidez en la que me encuentro hundida.
Me sofoca la crueldad con la que debo tratarte para que saques lo peor de ti, pero lo peor de cada uno es lo que lo convierte en verdadero.
No siento necesidad de abandonarte, pero si la necesidad de que me abandones.
Siento ganas, muchas ganas, de amarte y quererte, y poder abrazarte todos los días de mi vida, pero compartir tiempo con seres que no me quieren, y pretender cumplir un capricho, no puedo.
No lo soporto.
No soporto la falcedad.
No soporto TU falcedad, con la que me torturas dulcemente a diario y yo caigo como pluma y el piso se siente siempre rígido. Todos los días de mi vida.
Aunque al cabo del mismo, vuelvo a saber que nuevamente fui estúpida. La mejor de todas.
Por creer ser la única, por creer ser la que quieres, por creer ser lo suficiente, y nunca llegar a ser demasiado. Por imponerme al amor que le tengo a mi soledad. Por creer que las cosas pueden cambiar, y no pueden. No conmigo. Yo no puedo creer en lo que jamás se mostró como tal.
Y amaría tener lo que te enamora, tener lo que prefieres, y no puedo darte nada. No tengo nada.
Y... ¿me quieres? No tengo nada, entonces... ¿me quieres?.